Pan de avena

Esta receta de pan de avena se puede hacer de forma directa, es decir, preparar la masa y hornear después de la fermentación, o bien puedes retardar la masa y hornearla al día siguiente. Hagas lo que hagas comprobarás que la avena está presente y deja su huella. Es un pan integral con mucho sabor cuya elaboración no tiene ningún misterio.

Con estas cantidades elaborarás dos panes. Puedes hornear uno y retardar el otro en la nevera, tal como te indica la receta.

Pan de avena

 

Ingredientes:

165 g de copos de avena
625 g de agua

110 g de leche
75 g de aceite de oliva y un poco más para engrasar
75 g de miel

750 g de harina panadera
250 g de harina integral de trigo
22 g de sal
5 g de levadura seca de panadería

Pon en el agua los copos de avena y déjalos en remojo durante 20 minutos. Añade posteriormente la leche, el aceite y disuelve la miel. Incorpora después el resto de ingredientes y amasa hasta conseguir un desarrollo moderado del gluten, es decir, cuando realices la prueba de la ventana ésta no tiene porqué ser perfecta. Es una masa bastante densa por lo que no te será difícil amasarla.

Divide la masa en dos porciones iguales. Engrasa dos recipientes con aceite de oliva. Deja en cada uno de ellos sendas masas asegurándote que éstas quedan bien impregnadas de aceite (para ello, mueve la masa por los laterales del recipiente engrasado). Tápalos con un film de plástico.

Deja reposar los panes a temperatura ambiente durante una hora. Luego dobla las masas.

Puedes hornear los dos panes después de fermentarlos, o retardarlos hasta el día siguiente, o bien hornear uno y retardar el otro. Según lo que decidas procede de la siguiente forma:

  • Si vas a retardar la masa, métela en la nevera hasta el día siguiente. Al día siguiente, saca la masa de la nevera y deja el recipiente a temperatura ambiente todavía cubierto con el film durante una media hora.
  • Si vas a hornear el mismo día del amasado, deja reposar la masa 1 hora más.

Enharina ligeramente la superficie de la mesa y vuelca la masa. Forma un pan de molde como se indica en la sección de técnicas, mételo en un molde de plumcake forrado con papel de hornear y cúbrelo con una gasa. Si quieres puedes darle una terminación original: humedece la superficie del pan y hazlo rodar sobre una cama de copos de avena antes de colocarlo en el recipiente.

Déjalo reposar durante una hora o tal vez hora y media, a unos 24 grados. Si la masa es retardada es posible que requiera más tiempo hasta conseguir doblar el tamaño.

Calienta el horno a 200º y hornéalo durante unos 30 minutos, con aire si es posible. Tal vez, debido a la miel, se ponga moreno demasiado pronto. Si así fuera, baja la temperatura del horno unos 20º o incluso quita el aire.

Al sacarlo del horno déjalo enfriar sobre una rejilla.

Pan de avena

2 thoughts on “Pan de avena

  1. Hola Tupanbienpuedes, quería hacer estos panes este fin de semana, pero tengo una duda. En casa no nos gusta mucho el pan tipo “pan de molde”, preferimos otras formas de pan con más corteza y menos miga. ¿Se puede hacer este pan de avena con la forma de un batard o de hogaza?

    Como siempre, gracias por todas tus recetas!!

    • ¡Hola Anabel! Perfectamente, puedes darle forma de batard o de hogaza sin problemas, pues es una masa lo suficientemente densa como para que no se te desparrame. Además, si te gusta que tenga una corteza más dura puedes favorecerlo con más temperatura y provocando vapor en el horno. Haz lo siguiente:
      – precalienta el horno a 250º;
      – cuando hayas alcanzado la temperatura mete la masa y pulveriza con agua el interior; espera 30 segundos, abre un poco la puerta del horno y vuelve a repetir la pulverización (hazlo con cuidado para que no se escape el vapor). Baja entonces la temperatura a 220º y hornea unos 10 minutos;
      – pasado ese tiempo, abre la puerta del horno para que salga todo el resto de humedad que pudiera quedar, ciérrala, baja la temperatura a 200º y termina el horneado. Serán unos 20 minutos, pero vigílalo bien que la miel puede hacer que se ponga moreno antes de tiempo. En ese caso cúbrelo con papel de aluminio hasta que termine la cocción (deberá sonar hueco cuando golpees con los nudillos la base del pan).

      Tienes otra posibilidad para crear ese “ambiente” de vapor para el inicio de horneado y es meter un recipiente de metal para que se caliente a la vez que el horno. Cuando metas la masa, echa en el recipiente agua hirviendo. Esto hará que la cámara del horno se llene de vapor. Como en los pasos anteriores, pasados los 10 minutos primeros a 230º, abre la puerta y retira el recipiente para que salga todo el vapor y no se genere más. Bajas la temperatura a 200 y sigues con el proceso de cocción.

      Espero que te salga muy rico. Ya nos contarás. Si tienes cualquier duda estoy encantada de ayudarte. 🙂

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